Preguntar cuánto cuesta una reforma integral en Madrid es un poco como preguntar cuánto cuesta un coche. Depende del tamaño, del estado de partida, de las calidades, de si quieres algo práctico o algo premium, de si hay que cambiar instalaciones, de si aparecen sorpresas y de si la vivienda está en un primero con ascensor o en un quinto sin montacargas.
Aun así, el cliente necesita números. Y es lógico. Nadie quiere empezar a hablar de una reforma sin saber si está pensando en 30.000 €, 60.000 € o 120.000 €.
Así que vamos a poner orden.
En 2026, una reforma integral en Madrid suele moverse, de forma orientativa, entre 650 y 1.200 €/m² en la mayoría de viviendas. Puede bajar algo si se trata de una reforma muy sencilla y puede subir bastante si hablamos de calidades altas, carpintería a medida, ventanas premium, climatización, redistribuciones complejas o diseño de interiores más personalizado.
Dicho de otra forma: no es lo mismo “lavar la cara” a un piso para alquilarlo que reformar una vivienda para vivir en ella los próximos veinte años.
Precio orientativo de una reforma integral en Madrid en 2026
Estos rangos son aproximados, pero sirven para hacerse una idea bastante realista:
| Tipo de vivienda | Reforma básica | Reforma media | Reforma alta |
|---|---|---|---|
| Piso pequeño, 40-50 m² | 30.000 - 45.000 € | 45.000 - 60.000 € | 60.000 - 85.000 € |
| Piso medio, 70-80 m² | 50.000 - 70.000 € | 70.000 - 95.000 € | 95.000 - 130.000 € |
| Vivienda grande, 100-120 m² | 75.000 - 105.000 € | 105.000 - 145.000 € | 145.000 - 200.000 € o más |
Son precios orientativos para reformas integrales reales: demolición, albañilería, fontanería, electricidad, baño, cocina, suelos, pintura, carpintería interior y coordinación de gremios.
Lo importante es entender que el precio por metro cuadrado no funciona igual en un piso pequeño que en uno grande. Un piso de 40 m² no cuesta la mitad que uno de 80 m², porque hay partidas fijas que pesan mucho: baño, cocina, cuadro eléctrico, desplazamientos, gestión de residuos, licencias, planificación, protecciones y remates.
Por eso las viviendas pequeñas suelen tener un precio por metro cuadrado más alto.
Reforma básica: cuando quieres actualizar sin hacer locuras
Una reforma integral básica no significa hacer una chapuza. Significa tomar decisiones prácticas.
Suele tener sentido cuando la vivienda se va a alquilar, cuando el presupuesto es ajustado o cuando se busca dejar el piso limpio, moderno y funcional sin entrar en acabados caros.
En una reforma básica normalmente se busca:
- cambiar suelo;
- alisar o reparar paredes;
- pintar toda la vivienda;
- renovar baño y cocina con materiales correctos;
- actualizar electricidad y fontanería si hace falta;
- cambiar puertas sencillas;
- mejorar iluminación;
- dejar la vivienda lista para entrar.
Aquí el objetivo no es impresionar con mármol, grifería empotrada y muebles a medida. El objetivo es que la casa funcione bien, se vea actual y no dé problemas.
Para un piso de unos 70-80 m² en Madrid, una reforma básica puede estar aproximadamente entre 50.000 y 70.000 €, dependiendo mucho del estado inicial.
El error más común en este tipo de reformas es ahorrar donde no se debe. Por ejemplo: poner un suelo económico puede tener sentido; dejar una instalación eléctrica antigua para ahorrar unos miles de euros, no siempre.
Hay cosas que se ven y cosas que no se ven. Y en una reforma, lo que no se ve suele ser lo que evita disgustos.
Reforma media: la opción más habitual en Madrid
La reforma media es la que más se pide en viviendas de Madrid. No busca lujo, pero sí un resultado sólido, bonito y duradero.
Suele ser la opción lógica para una familia que ha comprado un piso de segunda mano, para alguien que quiere actualizar una vivienda heredada o para propietarios que quieren vivir muchos años en esa casa.
En este rango ya hablamos de:
- renovación completa de instalaciones;
- nueva distribución si tiene sentido;
- cocina bien diseñada;
- baño o baños completos;
- suelos de buena calidad;
- puertas lacadas o carpintería renovada;
- iluminación pensada por zonas;
- pintura lavable;
- mejores acabados;
- posible cambio de ventanas;
- más atención al aislamiento y al confort.
Para un piso de 70-80 m², una reforma integral media suele moverse entre 70.000 y 95.000 €.
¿Es mucho dinero? Sí. Pero también conviene verlo con perspectiva. Una reforma integral no es solo “poner bonito” un piso. Es renovar una vivienda por dentro: instalaciones, distribución, confort, seguridad, eficiencia y estética.
Una buena reforma media debería conseguir que la casa no solo parezca nueva, sino que se viva mejor: más luz, menos ruido, mejor temperatura, más almacenamiento, mejores recorridos y menos espacios muertos.
Ahí es donde una reforma empieza a merecer realmente la pena.
Reforma alta: cuando buscas diseño, confort y acabados premium
En una reforma de gama alta el precio sube porque ya no hablamos solo de renovar. Hablamos de personalizar.
Aquí entran partidas como:
- carpintería a medida;
- cocinas de gama alta;
- porcelánicos de gran formato;
- encimeras premium;
- grifería empotrada;
- iluminación técnica;
- puertas hasta el techo;
- armarios diseñados al milímetro;
- mejores ventanas;
- climatización integrada;
- aislamiento acústico;
- domótica;
- baños tipo suite;
- detalles de alta decoración.
Para una vivienda de 70-80 m², una reforma alta puede situarse fácilmente entre 95.000 y 130.000 €, y en pisos grandes puede superar los 150.000 € si se trabaja con materiales premium y soluciones a medida.
En este tipo de reformas, muchas veces la diferencia no está solo en el material. Está en el tiempo de ejecución, en la precisión de los remates, en la coordinación, en el diseño y en la cantidad de decisiones que hay que cerrar antes de empezar.
Una puerta enrasada, una hornacina perfectamente alineada, una tira LED bien integrada o una cocina sin encuentros raros parecen detalles pequeños. Pero no lo son. Son horas de planificación y oficio.
Qué partidas se llevan más presupuesto
En una reforma integral hay partidas que suelen pesar más que otras. Estas son algunas de las más importantes:
Reforma de Cocina
La cocina puede disparar bastante el presupuesto. No cuesta lo mismo una cocina sencilla en línea que una cocina abierta con isla, muebles altos hasta el techo, encimera porcelánica, iluminación integrada y electrodomésticos de gama alta.
Además, en la cocina confluyen muchos gremios: fontanería, electricidad, alicatado, carpintería, encimera, pintura, iluminación y montaje.
Es una de las zonas donde más conviene pensar antes de decidir.
Reforma de Baños
Los baños son pequeños, pero concentran mucho trabajo. Demolición, desescombro, fontanería, impermeabilización, alicatado, solado, sanitarios, mampara, grifería, iluminación, ventilación y remates.
Un baño barato puede quedar aparente al principio, pero si se impermeabiliza mal o se eligen materiales débiles, el problema aparece después.
Instalaciones
Electricidad y fontanería no son las partidas más vistosas, pero sí de las más importantes. En pisos antiguos de Madrid, muchas veces no tiene sentido reformar todo y dejar instalaciones viejas detrás de paredes nuevas.
Si se va a abrir la casa, lo sensato es revisar bien qué hay dentro.
Ventanas y aislamiento
Las ventanas pueden parecer un extra, pero en Madrid marcan muchísimo la diferencia. Ruido, frío, calor, factura energética y confort diario dependen en gran parte de ellas.
En barrios con tráfico, cambiar ventanas puede ser una de las mejores inversiones de toda la reforma.
Carpintería interior
Puertas, armarios, rodapiés y frentes tienen mucho peso visual. Cambiar puertas antiguas por puertas lacadas, correderas o de suelo a techo transforma completamente la vivienda.
No siempre es imprescindible irse a lo más caro, pero sí conviene que la carpintería encaje con el resto de la reforma.
Por qué dos presupuestos pueden ser tan distintos
Esta es una de las grandes dudas de los clientes.
Pides tres presupuestos y uno te dice 48.000 €, otro 72.000 € y otro 96.000 €. ¿Quién está engañando?
A veces nadie. A veces todos están presupuestando cosas distintas.
La diferencia puede estar en:
- si se cambia toda la instalación eléctrica o solo se “revisa”;
- si la fontanería se renueva completa o parcialmente;
- si la cocina incluye muebles o no;
- si los baños incluyen sanitarios y griferías;
- si las ventanas están incluidas;
- si el presupuesto contempla licencias;
- si incluye retirada de escombros;
- si hay pintura lisa o alisado completo;
- si los materiales están definidos o son “a elegir”;
- si hay dirección y coordinación real de la obra;
- si el IVA está incluido;
- si hay garantía clara;
- si las mediciones son reales o aproximadas.
Un presupuesto barato puede ser una buena oportunidad. O puede ser simplemente un presupuesto incompleto.
La clave no es comparar solo el número final. La clave es comparar qué incluye ese número.
El precio más bajo no siempre es el más barato
En reformas, lo barato puede salir barato… o carísimo.
Una reforma mal planificada puede terminar con sobrecostes, retrasos, materiales improvisados, partidas no incluidas, acabados mediocres y discusiones constantes.
El problema no siempre aparece el primer día. A veces aparece cuando ya está todo derribado y te dicen: “esto no estaba incluido”. O cuando toca elegir azulejos y descubres que el precio solo contemplaba un material muy básico. O cuando la cocina tarda seis semanas más porque nadie la pidió a tiempo.
Una empresa seria no debería darte solo un precio. Debería explicarte qué incluye, qué no incluye, qué puede variar y dónde están los riesgos.
Eso da menos “gancho comercial”, pero mucha más tranquilidad.
Cuánto deberías reservar para imprevistos
Aunque la obra esté bien estudiada, en una reforma integral siempre puede aparecer algo: una bajante en peor estado, una instalación antigua, un desnivel oculto, una humedad, un tabique que no estaba como se pensaba o una decisión del cliente que cambia el proyecto.
Lo razonable es reservar un margen de entre un 10% y un 15% del presupuesto para imprevistos o mejoras durante la obra.
No significa que se vaya a gastar seguro. Significa que no conviene ir al límite.
Si tienes 70.000 € justos y la reforma presupuestada cuesta 70.000 €, vas demasiado ajustado. Mejor plantear una reforma de 60.000-63.000 € y dejar un margen de seguridad.
Una reforma se disfruta mucho más cuando no se vive cada decisión como una amenaza al bolsillo.
Entonces, ¿cuánto cuesta reformar un piso normal en Madrid?
Si hablamos de un piso típico de 70-80 m², con reforma integral completa y calidades medias, una cifra realista en 2026 estaría aproximadamente entre 70.000 y 95.000 €.
Puede ser menos si la reforma es más sencilla, si no se cambian ventanas, si hay pocas modificaciones y si se eligen materiales económicos.
Puede ser más si hay dos baños, cocina grande, ventanas nuevas, climatización, carpintería a medida, redistribución importante o acabados premium.
La mejor forma de verlo es esta:
- 50.000 - 70.000 €: reforma práctica, funcional, con calidades correctas.
- 70.000 - 95.000 €: reforma completa, equilibrada y pensada para vivir bien.
- 95.000 - 130.000 €: reforma de alta calidad, con más diseño, mejores materiales y más personalización.
La pregunta importante no es solo cuánto cuesta
La pregunta importante es: qué quieres conseguir con la reforma.
No es lo mismo reformar para alquilar, para vender, para vivir con niños, para una pareja, para teletrabajar, para una persona mayor o para convertir una vivienda antigua en una casa para los próximos treinta años.
El presupuesto debería salir de esa respuesta.
Porque una reforma integral bien planteada no consiste en cambiarlo todo por cambiarlo todo. Consiste en invertir bien: en lo que se ve, en lo que no se ve y en lo que vas a notar cada día cuando vivas la casa.
En Reformas Madrid Integrales estudiamos cada vivienda antes de dar un presupuesto cerrado. Revisamos el estado real del piso, escuchamos tus prioridades y te orientamos sobre dónde merece la pena invertir y dónde no hace falta gastar de más.
Si estás pensando en reformar tu vivienda en Madrid en 2026, podemos ayudarte a aterrizar números, calidades y plazos desde el principio.
